miércoles, 28 de abril de 2010

Un rayo de luz


Abrió los ojos al sentir unos labios que se acercaban a los suyos y la besaban, larga y profundamente, con una pasión concebida desde el delirio, notó cómo su camisa estaba abierta dejando sus turgentes senos al descubierto con sus pezones aún duros. Y sintió cómo una humedad desbordaba su entrepierna. En la oscuridad de su dormitorio su vista se dirigió a un rayo de luz que salía de la tapa recién cerrada de su portátil.

domingo, 25 de abril de 2010

La sauna



Tras hacer el circuito de aguas, se dirigió a la sauna. Allí se despojó del bañador mojado y con la toalla cubrió lo que pudo de su cuerpo. Cuando estaba más ensimismada en sus pensamientos, se abrió la puerta y apareció entre el vaho, él. Era alto, guapo y de unos inolvidables ojos azules. La pidió permiso para compartir el espacio de la sauna y ella accedió. Qué otra cosa podía hacer, pensó. No podría negarse! Y sus miradas se cruzaron. Pareció que ambos habían imaginado lo mismo porque se despojaron al tiempo de la toalla que les cubría y se lanzaron al encuentro de dos cuerpos desnudos, sudorosos y ardientes en deseos. Se abrazaron, besaron y se hicieron el amor, como nunca antes lo habían hecho con nadie. Cuando ambos se satisfacieron, se estaban colocando de nuevo las toallas cuando tocaron a la puerta y entre el vapor surgió una figura. El marido de ella.

viernes, 23 de abril de 2010

Todo comenzó por un beso



Llevaban poco tiempo con sus respectivos novios y la inexperiencia de sus 15 años las llevó a aquella situación. Se tenían la una a la otra para el aprendizaje. Y cómo se besa? A modo de prueba, comenzó a besar a su amiga y aquello se fue sucediendo con tanta fuerza y pasión que acabaron acaricíandose, la cara, el pecho, la espalda, las piernas. Desnudas, tendidas sobre la cama, labios contra labios, boca contra boca.

martes, 20 de abril de 2010

Hoy


Y ella vertía lágrimas por el desamor. Le había amado tanto! La pasión la había hecho viajar en sueños alrededor del mundo. Hoy todo aquello acabó cuando sonó el teléfono y una voz masculina, de sobra conocida para ella, la dijo: Lo siento, amor, pero lo nuestro se ha terminado. Estoy muerto!

domingo, 18 de abril de 2010

Siempre abrazados

Y el mar mecía mis ilusiones. Esos colores, dispuestos como para ver el cielo en tus ojos y el verde de mi mirada en tu corazón. Y el sonido de las olas que poco a poco me envolvían y me transportaban en un viaje al centro de tu alma y desde allí observaba al mundo que parecía estar diciéndome: Le amas? Y yo les respondía: Pues claro, es que no se nota? Mi espíritu vibra al oir tu voz, diciéndome: Princesa, te quiero. Y espero. Espero que me vuelvas a conquistar en cada encuentro y al final de tanta pasión, nos dormiremos y soñaremos, sí, así, siempre abrazados.

viernes, 16 de abril de 2010

Cita a ciegas

Convinieron una cita a ciegas. Cena romántica en un local de moda. Compartieron platos y hasta el postre. Última copa, después de la discoteca, en casa de ella. Se amaron hasta el amanecer. Al despedirse se dieron cuenta de que no hablaban el mismo idioma.

miércoles, 14 de abril de 2010

Me resisto

Encendamos un vela. Para qué? Para prender la mecha de la pasión que parece que se está apagando poco a poco. Nuestros cuerpos apenas sí se rozan ya. Y mis labios, sedientos de tu amor, ya no tienen los tuyos cerca. Mi corazón sigue latiendo con fuerza cuando tu nombre viene a mi memoria y todo mi ser necesita de tus abrazos, de tus caricias, del placer que eres capaz de hacerme sentir cuando me amas. Me resisto a pensar que todo, sí todo, fue un sueño.

jueves, 1 de abril de 2010

Como humo


Y hasta el humo de la vara de incienso me recordaba a tí. Cómo te gustaba jugar con las volutas que formabas en cada bocanada que expulsabas de ese cigarrillo de después. Y me hacías partícipe de ese humo que nos embriagaba a ambos. Qué nos ha pasado? El fuego del amor se consumió como ese último cigarrillo que fumamos a medias. Después... dejamos de fumar.

martes, 30 de marzo de 2010

Pasión dormida



Hola, qué tal? Tres palabras y una voz varonil eran el comienzo de esa conversación que la hacía sentirse halagada, complacida y con una pasión dormida, que ella creyó que había muerto tras la juventud, surgiendo de cada poro de su piel. Ansiosa y excitada, de nuevo sonó el teléfono.


lunes, 29 de marzo de 2010

Aquel barco


Ella estaba allí, de pie, esperando la llegada del barco que llevaba a bordo a su gran amor. Le vió en la cubierta saludándola con la mano. Y ella se estremeció al volverle a ver. Tan apuesto como le recordaba de su último encuentro en aquel velero que los llevó a gozar el uno del otro hasta el extremo de sus fuerzas. Y él volvía para quedarse... para siempre? Tal vez, sólo por un tiempo. Pero fuera lo que fuese que el destino la tenía guardado, ella disfrutaría desde el primer beso que se produjo cuando él aún estaba bajando por la rampa. El la tomó en sus brazos. Ella se dejó hacer y cuando quiso darse cuenta el barco zarpaba con sólo dos pasajeros a bordo.